jueves, 17 de septiembre de 2009

Halls y zapatos

El guardia del edificio me abre la puerta,salgo. En 5' estoy entre una muchedumbre de gente ruidosa que se vincula con otra gente ruidosa. Mesas compartidas, cervezas compartidas. Basta!.Por ahí alguno me divisa y me invita a ser parte de su grupo. Seré muy agreta pero esto de la amistad nocturna no me gusta. Rechazo invitaciones y me busco escondites atractivos como algún escaloncito, una sillita sola. Me quito lo que me viste de más, me pongo un halls en la boca y los zapatos en los pies.

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