miércoles, 30 de septiembre de 2009

ATENTI PIANISTAS



Los pianistas por ejemplo (o por qué no bandoneonistas) me pueden. Guitarristas no quedan afuera pero, el orden obedece a mi preferencia. Eso de ver dedos enfurecidos, rítmicamente moverse como si bailaran sobre mis pezones me resulta altamente excitante. Casi que la música pasa a ser un fondo para detenerme en esa imagen de dedos e imaginarme siendo el instrumento sobre el que esas manos y esos dedos largos y seguros se entrometen, se meten, me revuelven. Hay otra cosa de estos poseedores de instrumentos que me embriaga y es su cabeza dejándose caer como cuando uno cabecea en el sesenta y en un punto la conciencia aparece y volvemos al eje. Esos cuellos abandonados, que son música antes que un cuello me matan. Y los ojos desorbitados, entrecerrados ante ese disfrute tan personal de algunos me hace perderme en el deseo de estar arrodillada dándoles besitos a su entrepierna cada vez que sus rodillas se separan y hacen un hueco para dejarme espiar. Ni que hablar si entre la sensible yema de sus dedos golpeando las teclas , la cabeza bamboleándose y los ojos entrecerrados hay un cruce de miradas y un encuentro.

Fotografía: Ricardo Gona

modelo - intervención gráfica: Malu Zurita

5 comentarios:

  1. sí que eres pervertida malu..
    saludos

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  2. Acaso te parece que mi comportamiento es inmoral Amy?; no seas pacato/a

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  3. me deslumbré hace un tiempo con el pianista de una orquesta que tocaba sobre defensa en san telmo y sí que coincido. Te faltan unos tangos Amy

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  4. yo nunca toqué en una milonga, pero si mucho tiempo en cruceros y a pesar de ser buen pianista nunca se me acercó una atorranta.. solo chicas tontas o bien, inteligentes, pero nunca atorrantas..

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  5. Si pretende una atorranta lisa y llana, su pretensión es poco interesante.

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