domingo, 18 de octubre de 2009

TEMBLANDO


Es como si se me terminara el hechizo y me sintiera de pronto parte de las hilachas del vestido marrón rata de Cenicienta (vestido livianito de zaraza). Cuando termina el tango y le agradezco aún sin querer desprender mis dedos de los suyos me quedo perdida, temblando, vacía, vulnerable y una sensación de pequeñez me aplasta. Como una niña triste, avergonzada por haber dejado todo lo que había de mujer en ese cuerpo, en ese hombre que se va tan campante de la pista hacia su mesa compartida, me voy por mi lado. Ni mesa compartida y sintiéndome una cajita de cartón corrugado vacía, espero ir habitándome de a poco.


Fotógrafía: Ricardo Gona
Modelo - intervención de la foto: Malu Zurita

4 comentarios:

  1. callate, zorra. hiaterica reventada!

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  2. aún cuando difícil, bella sensación.. y hermosamente narrada..

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  3. me gusta que alguien pueda ponerle palabras a este estado desconcertante que me domina luego de una magia tan fugaz y tan intensa

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