lunes, 2 de noviembre de 2009

TANGO EN CORDOBA




Ay, comienzo el lunes agotadita; hace una hora llegué a Bs.As. Este fin de semana anduve revoloteando por milongas varias. Viernes lo de siempre: la noche-madrugada dividida entre Canning, La Viruta, Malcolm. Sábado Sunderland y un escondite de Vicente López que suele acogerme sin que me conozcan por atorranta. Y anoche, fiel a mi no tan reciente amante cordobés, mi ex compañerito Iván Ardid, estuve en su ciudad (45´ de avión no es nada para un lindo vuelito). Luego de encontrarnos en un hotel de Mendiolaza y saciar nuestras ganitas y, rechazando su invitación a pernoctar, me bañé a lo exhibicionista tras la puerta transparente empañada, me sequé sin toalla ( no porque no hubiera) sino porque me encanta sacudirme a lo pajarito. Mientras, entre sacudidas, bailaba un valsecito hermoso que emergía de la 106.9 del dial. Iván sonreía a lo niño moviendo sus piecitos cuadrados ( piecitos o piececitos?). Se me mezclaba su imagen de cuando estábamos en By Pass festejando el Año Nuevo del 95’. Ya sin besos y él: cansadito con ganas de dormir ( supuestamente conmigo), yo?: hecha una lady con ganas de continuar bailando ( y - por qué no, conociendo espacios para la intimidad).
Me calzé mis chatitas, me puse la pollera roja que por haber sido quitada sin cuidado mostraba lindos pliegues y me acosté sobre la cama para mirarme en el espejo del techo. Obvié esta vez ponerme ropa interior porque la bombacha que tenía no era de las mas chiquitas y se me notaba así que la metí dentro de la gorra de baño y luego en la cartera debajo de la bolsa de zapatos. Y salí así: fresca fresca como una lechuga capuchina de las que se exhiben con rocío en alguna heladera de algún supermercado cheto como el Jumbo Palermo.
Ya en el auto, con ventanilla abierta y mitad de cuerpo afuera a lo chica de Ferrari , el viento arremetía furioso golpeando sobre mis tetis. Iván que me metía su mano por debajo de la pollera y una, que no es tonta, cortando incitaciones que distraigan mi plan milonguero. Mas concreta que sutil acomodé su mano en la palanca, me puse la musculosa blanca y aprovechando su “dónde estás parando?” le respondí: voy a Laprida y Cañada. Y me dejó con carita de desconcertado. Habrá esperado que lo invitara a la milonga?.

5 comentarios:

  1. te imagino tan linda niña...; lástima que histeriquees así. Por otra parte "pájaro que comió voló" asi que mucho mas para qué no?, sacudida a lo pajarito y vuelo pa´la milonga

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  2. ...mas fresca que una lechuga, su escudo es un corazón

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  3. cómo te gusta la fiesta, turra!

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  4. el que juega al fútbol los martes5 de diciembre de 2009, 21:02

    atorranta!, tenés inscripto este blog en dónde?!, estás en todas vos!, me pregunto cómo carajo hacés para andar todas las noches por ahí, a las mañanas desnudándote y haciendo desnudar y encima esto!, hay plata de por medio?, seguís vendiendo amodil?, a mi mujer le gustó la crema de yogur y me anda pidiendo que te pida otra ( y de paso...catamos la cremita por ahí, te parece?)

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  5. mañana nos vemos juguetón?, de 22 a 23 tengo libre

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