miércoles, 30 de septiembre de 2009

ATENTI PIANISTAS



Los pianistas por ejemplo (o por qué no bandoneonistas) me pueden. Guitarristas no quedan afuera pero, el orden obedece a mi preferencia. Eso de ver dedos enfurecidos, rítmicamente moverse como si bailaran sobre mis pezones me resulta altamente excitante. Casi que la música pasa a ser un fondo para detenerme en esa imagen de dedos e imaginarme siendo el instrumento sobre el que esas manos y esos dedos largos y seguros se entrometen, se meten, me revuelven. Hay otra cosa de estos poseedores de instrumentos que me embriaga y es su cabeza dejándose caer como cuando uno cabecea en el sesenta y en un punto la conciencia aparece y volvemos al eje. Esos cuellos abandonados, que son música antes que un cuello me matan. Y los ojos desorbitados, entrecerrados ante ese disfrute tan personal de algunos me hace perderme en el deseo de estar arrodillada dándoles besitos a su entrepierna cada vez que sus rodillas se separan y hacen un hueco para dejarme espiar. Ni que hablar si entre la sensible yema de sus dedos golpeando las teclas , la cabeza bamboleándose y los ojos entrecerrados hay un cruce de miradas y un encuentro.

Fotografía: Ricardo Gona

modelo - intervención gráfica: Malu Zurita

martes, 29 de septiembre de 2009

María Luz Zurita : una milonguera que desnuda



( traducción parte de la entrevista Folha de São Paulo )


La “Atorranta” cuenta su relación con el tango y el desnudo.


¿Cuándo ocurrió su acercamiento con el tango?


Mi padre escuchaba tangos, escuchaba mucho Pugliese y si bien detesté el género mientras transité mi niñez y adolescencia, vivir en Buenos Aires me hizo encontrarme de pronto identificada con el tango. La noche, las milongas, los brillos de alguna que otra milonguera a las tres de la tarde en la Ideal, los amantes que en la milonga se encubren tras un halo misterioso y se hacen los interesantes, una zarandeándose a lo histérica…Es un mundillo oscuro apasionante donde vulnerable, te andás removiendo entre historias y brazos. No hay vuelta atrás.

¿De dónde aparece la inquietud del desnudo?

Siempre me interesó no desde una búsqueda consciente sino desde lo que me resulta natural. Como bailarina clásica me quedan las vivencias de camarines, trusas sin corpiños, charlas al desnudo, el cuerpo naturalizado sin tanta historia. El desnudo desde la no vestimenta, lo no cubierto, lo vacío, la falencia, la soledad, la libertad y desde estos conceptos encuentro en el tango un vehículo digno de experimentación.

¿Por qué un bailarín/a de tango debería participar del seminario “Expresión Corporal y Desnudo”?

El seminario permite desarmar la técnica de la manera que habitualmente se nos enseña y bucear en la intimidad, en el placer y en la entrega del propio cuerpo sin ataduras ni cotidianeidad. Si no hay entrega para sí mismo difícil será entregarnos al otro. Así que la idea del seminario es abrir zonas sensibles para encontrar el estímulo musical y el estímulo de un cuerpo rozando al propio sin tanto obstáculo, sin tanto temor, con más naturalidad.

¿Es necesario desnudarse?

Es una necesaria condición. Para estar desnudos y vulnerables internamente empezamos por lo más concreto: desnudarnos exteriormente y liberarnos de las poses. Poder bailar desnudos (sin que el desnudo esté ligado ni a lo erótico ni a lo bello) es el objetivo que perseguimos para lograr la libertad que necesitamos en el baile de pareja.

(fotógrafa y modelo: Malu Zurita)

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Niña Bien


Con “el gatito” nos conocimos un jueves de Niño Bien. No estaba tan de buena gana esa noche: puertiaba mientras mis altos deseos de atorrantear se me destrozaban ante el recorrido – tristísimo recorrido- que mis ojos hacían alrededor de cada mesa lustrosa.
Para qué haber ido a los apurones a Farmacity a buscar la cera, para qué haber expuesto mi entrepiernuchi; si no fuera porque me talé el aloe, todavía andaba enrojecida. Mucho ruido y pocas nueces. Al final, con menor producción suelo tener mas éxito- pensaba. Y me fui a yirar por lo oscurito comiendo la manzana verde que suele esperar en la cartera con olor a zapato, buscando parada del 29 que nunca encontré. Le pegué por la Humberto derechito y en eso se me acerca este cachivache que parece ser me siguió de la milonga. Al principio una se hace la recia y como que tenés que demorar el saludo o la sonrisita por no se qué dictamen de decencia. Al rato andábamos a los besos desenfadados en la puerta de su edificio. Yo?, estampada en una pared de piedrecitas que se incrustaban pinchándome la espalda, él apoyándome a mas no poder en medio de un vaivén feroz. Tomados de la mano...- no, tomados no, re contra agarrados de las manos que se estrujaban, nuestros códigos de milongueros andaban pisoteados cual pucho achatado sobre vereda. Mi amante amagaba con sacar las llaves del bolsillo mientras murmuraba: “subamos, subamos” (también mientras se toqueteaba su pene duro de manera que pudiera acomodar mis caderas encastrándome entre su triángulo sexual). Basta!, pará bebé!- le grité separando sus labios de los míos ( no me disgustaba el muchacho pero tampoco es que me perdía), luego me tenté y entre risas le pregunté su nombre:
- me dicen gato, - ah (silencio). Sonreí, divisé un taxi, le hice seña al tachero, lo miré a los ojos al muchacho que estaba desconcertado, le di un besito dulce en la mejilla (bueeno, mejilla - boca) y le dije “me voy”.
Lo volví a ver el martes en "Porteño". Ni se acercó; con cabeceo mediante nos encontramos en medio de la pista y, entre "Pocas palabras" bailamos una tanda entera. Estábamos en la nuestra cuando arremetió una cortinita musical tan chistina que me sirvió para soltarlo de una e irme al baño a lavarme las manos transpiradas para no dejar mojado al próximo. No se por qué transpiro tanto las manos, me da vergüenza.


Fotografía: Ricardo Gona
Modelo - Intervención gráfica: Malu Zurita

lunes, 21 de septiembre de 2009

DESNUDATE EN LA PISTA!

Expresión Corporal y Desnudo
Coordina: María Luz Zurita

Dirigido especialmente a bailarines/as de tango

OBJETIVO GENERAL

Tiende a que el bailarín/ milonguero se encuentre con un espacio de experimentación donde pueda desarrollar su potencial creativo apoyándose en su cuerpo.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

Día 1: sobre la seguridad:

Adueñarse del propio cuerpo en el espacio sirviéndose del tango como estímulo musical y sumando herramientas provenientes de técnicas corporales – teatrales mixtas: Biodanza, Rítmica Dalcroze , Técnica Fedora Aberastury, Teatro Físico, entre otras)

Día 2: sobre la mirada y la disposición corporal:

Autodescubrirse corporalmente desde el juego y desde esta instancia promover el despojo de elementos externos con la intención de que cada uno se conecte con su seguridad y naturalidad. Acciones corporales - teatrales con vestuario y elementos.

Día 3: integración:
Seguridad, desinhibición, expresión. Juegos teatrales tendientes a favorecer el encuentro con el potencial expresivo personal. Desnudo total.

Día 4: comunicación:

Cómo me vinculo con mi compañero en “estado de desnudez” aún estando vestido.

sábado, 19 de septiembre de 2009

Se llama tango y nada más.


Su mano ancha se disponía tímida sobre mi espalda; la mía buscaba un recoveco entre su cuello descamisado. Las nuestras se apoyaban, húmedas y calientes, jugando inquietas a manera felina. Todo mientras sonaban los primeros acordes de “Una emoción” de Tanturi. Es que te das cuenta ahí nomás si esto da para una tanda entera, si da para más y muchísimo mas, si estás esperando que termine el segundo tango para decirle gracias y sentarte o, más triste aún: si ni dos tangos son llevaderos. Esto último es lo menos frecuente si una anda con intuición pero, por ahí falla y ni te diste cuenta que el ser a quien sonreíste dando muestra de aceptación estaba en un estado de ebriedad insostenible.
Lo que hoy me ocupa es un caso de los que no abundan en la milonga: uno de esos abrazos que van perdiendo la timidez para convertirse en intensos,deseados,esperados. Peligroso para conservar la cordura, era sentir su mejilla buscando la mía en “la reja y el parral, la vieja calesita y el rosal”. Su brazo atravesaba mi espalda y sus dedos acariciaban el lateral de mi seno derecho que se dejaba encontrar fácil ayudando y excusándose en el compás para frotarse a mansalva.
Y podría seguir escribiendo, pero me dan ganitas de tocarme.

Fotografía: Ricardo Gona

Modelo - intervenciuón gráfica: Malu Zurita

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mazzarello


Su aire de desprotegido sobresalía y tapaba a cuanto bailarín de tango había en la pista y alrededores de Salón Canning. Puedo decir que conozco a los actores y que la mayoría tiene un excedente de “presencia escénica” que se torna deprimente. A los bailarines de tango (y me refiero a los que bailan de manera profesional) los pongo en la misma bolsa: son, en su mayoría una fiel copia del muñequito de torta que se planta erguido sobre el bizcochuelo con su atuendo formalote. Quieren escenario aún sin tener espacio físico donde hacer un ochito milonguero. Un asco. Un asco de verdad la tensión corporal que produce el deseo de estar queriéndose exhibir. De dónde extraer motivación para abrazar a un hombre a quien no le importa conocer y comunicarse en lo mas mínimo con su fortuita compañera. Un verdadero displacer para quien es usada como tal en busca de este chato fin exhibicionista. Y, una pérdida de tiempo, para mi que voy a la milonga con esta “sed… que me hace arder y que me enciende el pecho de pasión” .
Esa noche el promedio (tres deseados hombres) se me había reducido a él: Marcelo Mazzarello, con quien no había mezclado aliento y así y todo estaba segura de querer mezclar mucho mas que eso.

(Imagen: Google)

jueves, 17 de septiembre de 2009

la noche no es tan larga


2:30: ya estoy lista para salir. Me pongo el vestido gris de algodón. Me gustan las prendas que me hacen sentir lo menos vestida posible. Luego, me cambio la vedettina por una cola less. Les doy una repasadita a mis tacos con un trapito húmedo, los coloco en su bolsa. Tengo halls?, no puedo estar sin mis halls (los negros) . Tampoco puedo salir sin mi cremita de párpados "El Naturalista".
20' después escucho sus zapatones que llega a casa después de 12 hs. de trabajo. Unos zapatones mas, el ruidito de llaves, la puerta que se abre. Lo beso; mi perfume a Dove y el suyo a transpiración ( mezcla linda si las hay). Se resiste a mis besos secos; pruebo con los húmedos. Y cuando estamos a punto caramelo, me agarra el ataque de que la noche no es tan larga y de que quiero abrazar a mas de uno.

(Fotografa y modelos: Malu Zurita y ya no recuerdo quien)

Halls y zapatos

El guardia del edificio me abre la puerta,salgo. En 5' estoy entre una muchedumbre de gente ruidosa que se vincula con otra gente ruidosa. Mesas compartidas, cervezas compartidas. Basta!.Por ahí alguno me divisa y me invita a ser parte de su grupo. Seré muy agreta pero esto de la amistad nocturna no me gusta. Rechazo invitaciones y me busco escondites atractivos como algún escaloncito, una sillita sola. Me quito lo que me viste de más, me pongo un halls en la boca y los zapatos en los pies.

Shhhh!!!

No me hables!, no me preguntes ni cómo me llamo ni qué hago ni hace cuánto que vengo!, ni me interesa decirte nada ni me interesa saber ni un dato tuyo! - eso diría pero, suelo esbozar una sonrisa jugando a hacerme la extranjera que no entendió. Es que detesto hablar cuando bailo!, me saca!, me aleja!, me pierdo! y si había alguna conexión mágico-corporal la echaste a perder con una pregunta estúpida que no tiene sentido. Para qué caramba?. si quiero decir algo, ya tengo este blog!!!, en la milonga no pretendan que hable ni que escuche mas que tangos. Ay, es que me enerva esta escena tan reiterativa, pareciera que abrazarme les da derecho encima a hablarme, encima a saludarme, encima a querer que me siente a su lado. No!, no quiero. Quiero estar sola o ser yo quien elija en caso de no querer estarlo. Y otra cosa: no me hacen un favor invitándome a bailar eh!, porque si no lo hacen mejor para mi así elijo a quien se me da la gana. Y si elijo, a quién elijo?.