jueves, 26 de noviembre de 2009

HOLTER


Te siento tan lejano,
te veo tan contento
te busco entre otros brazos
te busco y no te encuentro
Y no me encuentro, tan solo muero
y mis latidos tampoco siento.

Entumecida me quedé, desorientada
hasta que alguien me descubrió
tan desvariada
Mi corazón lo lamentó y
tras un holter se llegó
a que el corazón...
el corazón ...de mi partió.

Fotografía - modelo: Malu Zurita

sábado, 21 de noviembre de 2009

Soledad

Lo siento por no atender los llamados que me hacen, lo siento por haber fallado en los encuentros acordados ( a quienes les toca sabrán entender …o no). La verdad es que estoy desorientada “no sé qué trole hay que tomar para seguir”. Lo de la abstinencia milonguera se está concretando y cuando no me dejo fluir en la milonga tampoco me dejo fluir entre una cama compartida. Es así muchachos. Bailar tango es como mi jueguito previo para alimentar el deseo y si no hay jueguito ( = fueguito) no encuentro la desesperada motivación de compartir mi manera de desnudarme ( en cualquier y en todo sentido).
Aún sin compartirla,mi desnudez está: sola, fatalmente sola. Sin ganas de chisporroteos ni salpicando gotitas a lo exhibicionista sobre alfombras de hoteles. Lejitos del disfraz de Caperucita , de los preservativos con gustito a frutilla. Sola con mis demonios negruzcos que me persiguen gritándome “atorrantaaaaaaa” o chupándome talones mientras me raspan con el borde de algún billete nuevo sobre mi entrepierna rosadita.

lunes, 16 de noviembre de 2009

RARA


Me siento rara ( y no tan encendida). Hasta estoy dudando si continuar bailando o desligarle mis rarezas y oscuridades a una abstinencia milonguera. Sucede que, sobre que ya tenía un plantel reducido de parteners, el mismo se está reduciendo aún más. Para bailar sola prefiero recurrir a mi método pero para bailar en pareja estoy bastante pretenciosa.
Espero que mi compañero se de cuenta de detalles obvios y…parece que no todos están tan entrenados sensiblemente. Anoche por ejemplo, me topé con una situación incómoda que me persigue en este instante sobre todo en mi cuello. Me abrazaron demasiado, de entradita nomás y la verdad es que no había piel como para insistir en ese abrazo. Con mi sutileza intenté poner distancia y mi mano izquierda ( de manera perpendicular a mi antebrazo como si se tratara de una señal de tránsito ) se apoyó firme en su hombro derecho. No hubo caso; este hombre insistía con apoyar su mejilla sobre la mía y justificaba su acción diciéndome que lo abrace como abrazo a los demás. No soy fácil con todos!, sépanlo. Me encantaría disfrutar de bailar tango y nada más con cualquier hombre. No es así; prefiero pasarme la noche sentada, escuchando los tangos que suenan, deseando bailar con algún que otro, esperando abrazos, deseando tu pálida voz,antes que someterme a tratos que – seguramente sin intención de ser malos, no me satisfacen plenamente como para cerrar mis ojos y volar por ahí.

Fotografía - modelo: malu murita

viernes, 6 de noviembre de 2009

¿QUIERES FORMAR PARTE DE MI STAFF?

video


De más está decir que si no perteneces al mundo del tango, por más pies cuadradísimos que tengas, se dificultan las chances. Besitos y suerte!

lunes, 2 de noviembre de 2009

TANGO EN CORDOBA




Ay, comienzo el lunes agotadita; hace una hora llegué a Bs.As. Este fin de semana anduve revoloteando por milongas varias. Viernes lo de siempre: la noche-madrugada dividida entre Canning, La Viruta, Malcolm. Sábado Sunderland y un escondite de Vicente López que suele acogerme sin que me conozcan por atorranta. Y anoche, fiel a mi no tan reciente amante cordobés, mi ex compañerito Iván Ardid, estuve en su ciudad (45´ de avión no es nada para un lindo vuelito). Luego de encontrarnos en un hotel de Mendiolaza y saciar nuestras ganitas y, rechazando su invitación a pernoctar, me bañé a lo exhibicionista tras la puerta transparente empañada, me sequé sin toalla ( no porque no hubiera) sino porque me encanta sacudirme a lo pajarito. Mientras, entre sacudidas, bailaba un valsecito hermoso que emergía de la 106.9 del dial. Iván sonreía a lo niño moviendo sus piecitos cuadrados ( piecitos o piececitos?). Se me mezclaba su imagen de cuando estábamos en By Pass festejando el Año Nuevo del 95’. Ya sin besos y él: cansadito con ganas de dormir ( supuestamente conmigo), yo?: hecha una lady con ganas de continuar bailando ( y - por qué no, conociendo espacios para la intimidad).
Me calzé mis chatitas, me puse la pollera roja que por haber sido quitada sin cuidado mostraba lindos pliegues y me acosté sobre la cama para mirarme en el espejo del techo. Obvié esta vez ponerme ropa interior porque la bombacha que tenía no era de las mas chiquitas y se me notaba así que la metí dentro de la gorra de baño y luego en la cartera debajo de la bolsa de zapatos. Y salí así: fresca fresca como una lechuga capuchina de las que se exhiben con rocío en alguna heladera de algún supermercado cheto como el Jumbo Palermo.
Ya en el auto, con ventanilla abierta y mitad de cuerpo afuera a lo chica de Ferrari , el viento arremetía furioso golpeando sobre mis tetis. Iván que me metía su mano por debajo de la pollera y una, que no es tonta, cortando incitaciones que distraigan mi plan milonguero. Mas concreta que sutil acomodé su mano en la palanca, me puse la musculosa blanca y aprovechando su “dónde estás parando?” le respondí: voy a Laprida y Cañada. Y me dejó con carita de desconcertado. Habrá esperado que lo invitara a la milonga?.