martes, 16 de marzo de 2010


YO NO SÉ QUE ME HAN HECHO TUS OJOS


No es que solo me gusten los abrazos apretaditos a ojos cerrados. Bailar separados también tiene su magia. Cuando encuentro un compañero que sostiene su mirada si mis ojos lo buscan, me gusta casi más que estar apretujadita. Lo llego a extrañar aún bailando juntos, a extrañar su cuerpo más cerca y entonces es cuando por ahí en un rapto de deseo busco que mi mano se tome de su cuello acortando la distancia .
Es cierto: la altura tiene que ver; este juguete de placer se complica con alguien que no es acorde en estatura. Pero quien no puede mirar ojos, puede mirar labios y vaya que es tentador también!; tanto que a veces deseamos besos húmedos y casi que ponemos en riesgo los códigos milongueros.

2 comentarios:

  1. lindo tango este juguete de placer , gracias por hacérmelo conocer. Desde Necochea un abrazo marítimo. (no te preocupes no soy pesacdor como el pesado que te anda persiguiendo).

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