lunes, 6 de septiembre de 2010

PACIENCIA

Desde que apareció mi panza, los milongueros - esos que hasta hace un tiempito nomás, de frente y marcha me tiraban alguna ondita, hoy me esquivan o me respetan demasiado (que vendría a ser lo mismo). Hasta se les dio, de un día para el otro, dejar de llamarme "Atorranta" , María o Malu y largarme un "señora".
Me da bronca. Si vamos al caso que me digan como quieran pero,¿ por qué no me sacan a bailar tanto como antes?. Ni selectiva estoy pudiendo ser porque, como hay poca oferta, acepto lo poquito que se acerca sin desperdiciar. Hasta les doy el " si" a quienes no suelen tratarme dulcemente en el abrazo,también a quienes andan mascando sonoramente chicle mientras una cierra los ojos. Acepto desde milongueros que se exceden en perfume hasta los que andan con la camisa toda mojada de transpiración. A los que te hablan y te hablan e intentan sacarte datos; a los pollitos que recién empiezan y ni se le animan al abrazo o a los que hacen alardes de las milongas que cargan encima. Bailo con todos. Porque, los "todos" de una noche están siendo muy fáciles de contar con los dedos de una mano.
Parece que las embarazadas son "señoras" y, bailar con "señoras" o: no es buen marketing o no tiene el mismo saborcito.
Me encanta mi panza pero hasta de ponerla en foto estoy dudando así que, ya veremos.

3 comentarios:

  1. pone foto porque yo al menos no te creo, te vi en el levante en el verano. andrea ( rosario)

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  2. ya te lo he dicho: sos mas linda con sonrisa, volvé conmigo y vas a andar de pura risa. el tango es de viejos llorones y viejos verdes tambien no?

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  3. ¡Pero qué les sucede a estos hombres! ¡Si las mujeres con panza siguen siendo hermosas igual! ¡No se lo merecen!

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