jueves, 25 de noviembre de 2010

La vendedora de fantasías



Un desgano terrible. Recontra aplastada. Pensar que hace un año estaba en el mejor hotel de Punta del Este haciendo temporada y este enero me encuentra en una hostería de Ucacha, sin pile y sin río. Todo sea para sacar unos pesos en un club frente a un par de viejos que - con vino barato de por medio, me miran bailar tras sombras mientras emiten sus carcajadotas o gritonean algún que otro comentario no muy delicado. Estoy pegajosa; sentarme a escribir da fiaca. Pero, cuando escribo, me cruzo de piernas; mis muslos se juntan, mi sexo se aprieta. Entonces,las yemas de mis dedos gotean y la piel se pega a las teclas de la compu y no se qué escribir pero escribo igual. Mis pies marcan el ritmo del tango que suena y la imagen consecuente que aparece asociando ese tango con algún abrazo ausente del que me quedan ganas. Hoy extraño a cualquiera. No hay mucho y ganas de disfrazar lo poco, menos. Tengo ganas de estar con algún hombre o con alguna mujer, no se.

1 comentario:

  1. fah, un flash que se sostengan los cd con tus pezones flaca!!!

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