martes, 8 de febrero de 2011

MI PIBA


Acá estamos: con Beba en un cyber ruidoso y mugriento. Vendí la compu y con esos $ 1800 compré el coche, ropa y pañales ( y me reservé platita para zapatos) . Estoy bien, contenta y bastante demacrada - creo. Nos dieron el alta hace un ratito. No logro, al verle la carita, dilucidar el padre que le pertenece. Me gusta que así sea. Los posibles padres ni se enteraron de lo acontecido. No les interesó enterarse. Sin embargo, estar con ella a solas es hermoso. Y pensar que me tenté de venderla. Ahora la miro y la miro y no veo más que la opción de estar juntas y cuidarla. Me da temor que se me caiga, me da impresión limpiarle con alcohol el cordoncito hasta que se le desprenda y quede su ombligo al descubierto , me da amor- mucho amor, sus ojitos que me miran mientras se prende a mis pezones... No hace nada más que dormir y comer y ensuciar ropa y pañales pero bueno.
El parto estuvo hermoso; un mundo de sensaciones. Nació a la hora en que que la milonga suele dejarme en la calle: a las 6 y 25 en medio de un cd de Hugo Díaz.