sábado, 22 de marzo de 2014

Que nunca me falte

Apenas nos enfrentamos sin ni rozar nuestros cuerpos, lo sentí: el mismo olor....El mismo olor a mi abuelo, a mi abuelo muerto. Mezcla de hombre fuerte, pura piel, sin perfume francés ni colonia barata ni nada. Me tomó la mano entrelazando sus dedos en los míos tan suavemente...Apoyó su otra mano en mi espalda de manera tan concreta, sin miedo, ni pudor. Tan contundente...Mi cabeza le llegaba a su pecho, abundante vello mitad negro, mitad cano. Me gustó. Cómo me gustó. Se me entremezclaba la imagen de mi abuelo besándome la frente, besándome los ojos. con ruido. Siempre hacía eso y no me gustaba en vida pero ahora , en abrazo de un otro,  lo recordaba con tanto amor y me encantaba.
"Where are you from?" me preguntó mi partenaire al terminar el tango que sonaba (   "Que nunca me falte"  ) . "De acá nomás"- le contesté. "Y vos?" ; -" también" me respondió para mi sorpresa.
 
Ojalá lo vuelva a ver, a tener por un ratito, a oler...

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