martes, 23 de septiembre de 2014

SINFONÍA DE ARRABAL

Y me escapo cuando puedo. O mejor dicho me escapo cuando no puedo más. Cuando no tengo nada para decir, cuando al soltar nuestro abrazo, se me anuda la garganta y siento que algo se resquebraja entre mis datos que de a poco se me develan como latiéndome en la cabeza. Mientras,  me calzo otra vez las chatitas y siento que te vas despellejándome de a poco. 
Morí de amor mientras bailábamos. Y, ahora, con luces mas blancas,  todo vuelve y siento  rabia. Por eso chau; no puedo soportarlo más, me voy  sin poderte mirar una vez más. Ya está;  se aquieta mi sangre,  detengo las lágrimas...
Quedé con  menos que con nada pero blanda, muy blanda - como lista para ser golpeada, como lista para ser amada,  nada lista para sentir el dolor de una despedida tierna.


1 comentario:

  1. no se que decirte, es cierto que siempre que te veo estas entre eso: la entrega y la huida. No hay un gris en tu vida milonguera de melena recortada?

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