viernes, 14 de noviembre de 2014

Cobardía

Entro a la milonga, escucho dos tangos y siento que se me cierra la garganta mientras se me abre el pecho. Y un cuchillo caliente escarva cauteloso entre mis pechos ,y aparece como si fuera una mano grande de hombre resuelto que agarra sin titubeos este corazón sangriento, mientras lo acuna, lo estruja, lo aquieta...me acuna , me aquieta. Me embriago serena, abierta, perdida,...
Y me despavilo en el medio de esa furia de la noche mas brillante...Cuesta, cómo cuesta entrar al ruedo de la noche mas brillante, .
Acá estoy: hecha una adolescente enamorada , con mucho de niña y sin una hermana que me guíe,Y todavía anda mi pecho abierto con un deseo voraz de que penetres en mi cruda manía de tenerte. Pero no se, no cuento con mas armas que con esta cobardía intacta que me aprisiona a un sillón hecho trizas para llamarte y pedirte por favor te hundas conmigo y vueles conmigo.
Llevame que ya no veo, te esperé tanto tiempo, tantos tangos...Te necesito.




5 comentarios:

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    1. Debo confesarte que estoy destruido.... Pateo el tablero.. Claro, si con toda esta emoción el tango se nos escapa entre los dedos y ya casi no se deja… ni bailarlo…

      Vos también me decis que estas destruida, que cansada de darte la cabeza contra la pared ya no tenes fuerzas para seguir…

      Y yo muriendome por dentro, impávido, te dejo ir…

      Y ahora es la mañana, y estoy aquí mirando por la ventana de mi oficina, disfrazado de persona, hacia una ciudad no tan extraña pero inmutable e insensible como nunca, sin poder hacer nada, o haciéndolo todo… por perderte.

      Hubiera tenido ganas de rescatarte, especialmente del tiempo y del olvido, tu sufrimiento de anoche me cala el alma, pero no creo que tenga el valor de hacerlo...... soy cobarde.

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    2. Tal vez sea esto ser tanguero...aún desde nuestra distinta ventana y los distintos paisajes sucedidos, sentir el saborcito del desencuentro, no permitirnos el rescate...Y salvarnos justo cuando estamos a punto de un disparo certero eligiendo un abrazo efímero y profundo que nos haga cambiar de rumbo por un instante más, que nos haga pensar que esta vida vale la pena por esos tres minutos más...No le parece?

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    3. Tres minutos que aunque puedan parecer eternos, sabemos que son breves y fugaces… Y vamos a andar por las milongas buscándole un nuevo sentido a los próximos tres minutos que nos toquen… un sentido, breve y fugaz otra vez, a nuestra existencia.

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  2. Así es y ya desde las entrañas del mundillo milonguero difícil salir. Lo breve e intenso a veces duele, Y el nuevo sentido a los tres minutos siguientes qué misterio...Andá a saber las cartas que te tocan en la noche de milonga

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