jueves, 28 de agosto de 2014

Buenos Aires

Suerte que me encuentra ya sin suerte
Triste porvenir – dirán algunos,
Dueña de un calambre que detiene
Trajín desorbitado entre tu gente.
Rompeme que da gusto sentir que me detengo
Dejame hecha una estampa entre el asfalto…
Pasame por encima, pisoteame;
ahora puedo verte Buenos Aires…


domingo, 24 de agosto de 2014

Hoy le doy la espalda al Festival de Tango 2014

Y una no quiere escuchar a nadie hablar de nadie pero resulta inevitable en este tipo de eventos escuchar cada cosa!; que este bailó mejor que aquél, que la técnica de esta bailarina es peor que la de aquella, que la coreo es horrible, que no importe como bailen sino que tengan un pronunciado tajo en el vestido...Y se sigue escuchando: que no sienten una miércole, que la orquesta no da para un abrazo, que el chiruso del bandoneón está con la violinista que a su vez está con el cantor, que los zapatos que compró una ayer se le destrozaron y no se los quisieron cambiar, que la promotora está para comérsela - según un turista mendocino...
Y dicen que dicen...Y una también dice; la masa contagia y te ves como de afuerita tan asquerosa participando de este tipo de charlas...Y lo peor es escuchar a esos con quienes pensabas hace segunditos nomás ir a la pista a bailar decir tanta sarta de cosas. Se te caen, se te deslucen, se te va el interés.
Entonces, me parece que para resguardarme y resguardar la magia tanguera a lo que queda me lo miro por la web y enfilo a codearme con los pitucos de la calle o de alguna milonguita perdida...

(Gracias Victor; un placer)



sábado, 16 de agosto de 2014

FESTIVAL DE TANGO 2014

Volviendo del Festival; de yirar por La maldita Boca para encontrar el Galpón del Puerto. Estuvo lindo, tranquilo. Lástima que una cae en la tentación milonguera y se pierde lo demás pero bueno, queda tiempo para aprovechar y huirle a las tentaciones de abrazos cálidos. Bailé bastante (hasta lo imbailable) , me encontré con un ex amante y con otro con quien la histeria me unía hasta que se me notó el embarazo hace un par de años. Pista amplia y un par de chirusos en el escenario que no se si tocaban tan atractivo o si ellos por el solo hecho de relojearlos entre tango y tango despertaban mi atracción.
Lo mejor de todo: los comentarios de la trastienda del Festival ( o de la cola para que nos entreguen lo dejado en el guardarropas):
Una señora muy aseñorada: - Cómo no lo traje a Ernesto!, le hubiese encantado!
Un señor que andaba con ella: - Y bue, todavía hay tiempo
ELLA - No se si vengo mañana, viste que te duele la columna cuando bailás mucho?
ÉL: - Serán los kilitos de más?
ELLA: - Si estoy re flaca nene, tocame, dale!, tocá acá a ver si tengo algún rollito.
ÉL - Noooo,¿ qué te voy a tocar?!, mirá si lo vemos a Ernesto aparecer
ELLA: - Si no lo traigo a la rastra no aparece.
ÉL: - Si estuvieses conmigo podríamos ir juntos a todas las milongas
ELLA: Prefiero a Ernesto y venir sola. 

sábado, 9 de agosto de 2014

TANGO INCOMUNICADO POR LA INCLUSIÓN

El Tango Incomunicado es ante todo la necesidad. Una necesidad que va mas allá del baile que uno conoce. Una necesidad de descubrirse, de ser,  de encontrarse, de comunicarse plenamente y brotar como salga, como quiera y como se pueda.  Puede que no sea bello ni virtuoso pero,  debe fervientemente ser un tango tan libre como placentero. 
Lejos de planteos coreográficos,  el Tango Incomunicado,  arremete  de manera despojada, comprometiéndose como un tango espontáneo. La ausencia de abrazo compartido con un "otro" no nos es ajena a quienes practicamos el método TI. Es, por otra parte, consciente y,  la clave para entender esta práctica,  radica precisamente en la ausencia de ese otro, en la soledad de un presente, en lo repentino de un encuentro/ desencuentro, es la posibilidad y el permiso de extrañar un abrazo, de gozar no tenerlo, de aprender a estar solo, a vibrar de existencia.
No es bailar tango en pareja o bailar solo. No es una elección. Es un todo. Un complementarse y nutrirse desde uno y otro lado para confluir en una mirada que abarque ese tango que nos es íntimo, esa forma de bailar casi primitiva, desenfrenada, catártica  que trasciende la  técnica posible. 
Es a partir del Tango Incomunicado donde me reconcilio con mi personalidad, me permito dejarla aparecer y será en la milonga tal vez donde segura de mi misma me pueda relacionar con los demás; desde la honestidad, desde lo que me gusta de mi propio ser, desde lo que padezco, desde lo cómodo y lo no tan cómodo, apostando y confiando en eso que llamamos "estilo" y, que por ahí no es mas que andar plantados con nuestro adentro.  
Por mi experiencia urbana exhibiendo casi hasta con actitud exhibicionista mi  Tango Incomunicado (porque hasta lo he hecho desnuda y se me ha juzgado como tal), puedo decir que estamos todavía muy arraigados a la concepción del tango como danza que se baila en pareja. Precisamente sacarlo a la luz y a las calles - y por qué no a las milongas,  es motivar que en algún momento se expanda tal visión. Sobretodo porque el Tango, me parece, puede incluirnos aún más y puede llegar a entrarnos mas en soledad que decidiendo ir a conocer lo que es tomar clases, aprender los ocho pasos y salir a la noche a milonguear , abrazándonos a otros antes que a nosotros mismos.