domingo, 30 de noviembre de 2014

Hilacha Tanguera

Pareja de baile no tengo, vestuario tampoco pero,  te muestro  mi hilacha tanguera  ( que no es poco!)

Exhibiciones en milongas/ eventos/ cruce con otras áreas

curdaycruda@hotmail.com




viernes, 21 de noviembre de 2014

Regreso al amor

Cuando llueve, Piazzolla pega justo con el caminar urbano
ese caminar entre ansioso y ocupado.
Piazzolla pega justo con la neblina grisácea borroneando tu mirada
pega con las baldosa floja y tu mundo pesimista cuando te salpicás la pinta
pega con las sonrisas que desbocan los paraguas
con la soledad, con las bocinas, con un insulto disparado en una esquina;
con un beso mojado, con tus dientes que tiritan resonando en el asfalto.
Pega con un encuentro, con esa ausencia que todavía te persigue en sueños,
con la tristeza, con tu miseria, con tu fracaso, con tu agitado deseo...
Cuando llueve, Piazzolla pega hasta con tus zapatos nuevos
y la bronca por habértelos puesto.
Te hundís y te ahogás y herido - y hasta mas bueno, rebalsás...



viernes, 14 de noviembre de 2014

Cobardía

Entro a la milonga, escucho dos tangos y siento que se me cierra la garganta mientras se me abre el pecho. Y un cuchillo caliente escarva cauteloso entre mis pechos ,y aparece como si fuera una mano grande de hombre resuelto que agarra sin titubeos este corazón sangriento, mientras lo acuna, lo estruja, lo aquieta...me acuna , me aquieta. Me embriago serena, abierta, perdida,...
Y me despavilo en el medio de esa furia de la noche mas brillante...Cuesta, cómo cuesta entrar al ruedo de la noche mas brillante, .
Acá estoy: hecha una adolescente enamorada , con mucho de niña y sin una hermana que me guíe,Y todavía anda mi pecho abierto con un deseo voraz de que penetres en mi cruda manía de tenerte. Pero no se, no cuento con mas armas que con esta cobardía intacta que me aprisiona a un sillón hecho trizas para llamarte y pedirte por favor te hundas conmigo y vueles conmigo.
Llevame que ya no veo, te esperé tanto tiempo, tantos tangos...Te necesito.




lunes, 3 de noviembre de 2014

Soledad

El tango en la milonga me deja bien parada. Me cobija entre su estampa, Por dentro ya sabemos: destrozada y es por eso que está bueno. Sentís la honestidad en ese abrazo y cuando estás a punto del derrumbe, te compone el desapego. Te compone y te destroza. Te compone para afuera. Te destroza para adentro. Y está bueno. 
No está bueno!, es perverso, es mentira esa frialdad que te muestro!. Es romperse en mil pedazos y rehacerse entre otro abrazo. Y buscarlo y no buscarlo. O atajarlo o esquivarlo o vivirlo intensamente si es que aparece. Ya sabemos lo que viene: la posible intimidad, el gustito del deseo, la pasión por otro cuerpo bien parado y destrozado y pegado tan pegado a tu despojo inundado de nada y de todo...Después, ( y sí que me importa del después!) inminente desencuentro y no atreverse a pedir más, a decirle que lo amás. Y cortar, enfriar, jugar a sostener mientras parada volvés a tu pose y vivís el perder...Está bueno?...
Bueno porque ese afuera te interesa, porque no te gusta la idea de que entre un tango te emociones tanto tanto como para depositar tus labios en otros labios, que te emociones tanto como para partirte en llanto, como para insultarlo por haberte dejado...Bueno porque no quisieras terminar agarrando el taco y tajearte la cabeza y morirte desangrada en una pista milonguera. ( no se si no quisiera...).
Hoy prefiero el rincón, el sillón, pero dejame sin abrazo y sin esos otros que sostienen la postura que enaltece. Hoy quiero este techo del cuarto.Y no se en qué devendrá pero no me voy a cuidar. Estoy recontra harta de cuidar el qué dirán. Tango, tango, tango. Y que duela hermoso largo rato. Como sea, como salga, entre risas, llamaradas, carcajadas, hilando lo que venga, atajando cualquiera, no atajando una mierda.