viernes, 6 de febrero de 2015

Recién con Geraldine Rojas


Y, me parece que fue recién que la vi milonguear ( y fue hace una parva de años!).  Es que hace tiempo andábamos por el mismo circuito milonguero. Recuerdo sus zapatos nuevos, al tono con su  pollera ( hasta la recuerdo con un intemso  turquesa resaltándole sobre su piel morena) .

.Y ahí se te aparece. Siempre se te aparece;  tal vez cuando en alguna exhibición ves a otra y, como que no te pasa nada o, como que no te pasa tanto....Inevitablemente se te aparece  Geraldine como tu referente de mujer tanguera.  . A ella no hay manera de perdértela ni bailando con su pareja  en el medio de una pista o en medio del tumulto de una milonga porteña.  No le podés sacar los ojos de encima, no podés dejar de estar entre medio de esa historia tan sentida  en la que te va metiendo.  Y cómo te invita ese  abrazo concreto, honesto, entre sensual y  resuelto.  Es tan bella pero tan bella., tan única, ardiente y pasional en su elegante manera de bailar,  que ni la envidia nos nace.  A mi Geraldine me lleva, me lleva  a pensar que bailar tango es tan fácil y  tan  natural como un dejarse estar y dejarse ser nomás ( tan fácil  y natural para ella claro!) 




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