sábado, 16 de mayo de 2015

Contame una historia


Dejámelos así, dejame así: como lejana, como lejanos, como extraños, como sin sabiendo hablar, como olvidándonos de qué era eso. Cortame la lengua, vendame los ojos, y, que suenen tangos. Que venga ese abrazo con ese desconocido que, a los segundos se siente tan cercano, mas que hermano. Que suenen tangos y ya no importa si me encandilás con el frío fluorescente . Estoy en otra, llegué a mi historia...Eso es un tango entre otras cosas: la aparición de tu historia, el encuentro con otra en un abrazo y, el sabor del desarraigo...

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