viernes, 10 de junio de 2016

SOÑAR Y NADA MAS

Dije su nombre entre sueños y mas que decir fue gritar. Me desperté por  mi propia voz y al despertarme lo vi a él: el hombre con quien comparto cada día desde hace un tiempo no muy corto ni muy largo.  Tiempo lindo.  Me miraba fijo, serio. Estaba su cuerpo a medio metro del mio. Y, parecía tan lejos. Pude darme cuenta. Me había descubierto. Lo supuse, no dije nada, lo miré, le sonreí y le ofrecí preparar el desayuno con tostadas.
Y me quedé pensando: de verdad habré gritado y él me habrá escuchado nombrar a otro?.  y entonces?, acaso  no es muy poco   para  sentirse culpable ?. 
Desde aquel beso robado que no olvidaré y no precisamente por haberme gustado tanto, el milonguero osado no atinó a acercar  más sus labios a los míos... Y aún sin haberme gustado el primero y único de sus besos, otros de él espero.   Y  sueño.


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